Antes que nada tengo que reconocerle a mi maquinita Dell los años de buen servicio que me ha dado. Quizá esté conmigo desde antes del 2000, y los últimos dos años los ha vivido encendida día y noche, la pobrecita. Ahora que está en las últimas y que casi no quiere prender no puedo reporcharle nada en realidad. Lo malo es que me quedé sin servidor para albergar mi página personal, y sin poder compartir mi conexión a internet con las otras dos máquinas de la casa. La opción natural, en caso de haber tenido el dinero suficiente, hubiera sido comprar una nueva máquina. Otra Dell, quizá, ya que sus precios son bastante accesibles. Pero hay otras consideraciones, como la de tener que administrar el equipo, por ejemplo. Ya sé que a nosotros los nerds nos encantan esas cosas, pero el hecho es que de repente me hace falta tiempo para estar parchando kernels, substituyendo paquetes, modificando archivos de configuración, etcétera. Tampoco es que sea tanto trabajo, pero bueno, ustedes me entienden. Otro asunto es el del calor, que aquí en Monterrey es mucho. Sobre todo en esta época del año. Y quiéralo uno que no, cada maquinita encendida día y noche genera su calorcito. Y estando a 40° grados lo menos que uno quiere es más calor. Por poco que sea. Ni siquiera voy a mencionar los 300 watts de consumo eléctrico. Existe, claro está, la opción del hosting, cuyo grado de libertad la hace muy atractiva. Aunque siempre es una rentita y también implique un poco de hágalo-usted-mismo.
Tal vez lo que suceda es que en este justo momento no estoy con muchas ganas de hacer nada de eso, quizá porque estoy entusiasmado con mi nuevo trabajo (del cual ya hablaré más adelante), al que le quiero dedicar todo mi tiempo de procesador. Mi tiempo libre prefiero dedicarlo a leer y a escribir, que son dos actividades que me reconfortan como no tienen idea, y a ver cine y escuchar música, por supuesto.
Así que aquí sigo, renovando el de pronto fútil compromiso de escribir en estas páginas más de lo que escribo en el papel, lo que a decir verdad tampoco es tanto, como van las cosas…
PD. Un par de mis posts viejos (una traducción de Paul Graham y un review de Gentoo) solían tener éxito con Google, ya veremos si los traigo de entre los muertos.