Acabo de regresar de comer de una fondita de confianza en donde estaban dando en la tele la biografía (me imagino que no muy apegada) de Bruce Lee. Siempre me ha parecido chistos que en las fondas y hasta en los restaurantes pongan prácticamente lo que sea: en este caso, mientras comíamos, los luchadores escupían sangre y mocos por todos lados.
Por cierto: la película la dieron en Televisión Azteca. ¿Qué onda con estos cuates? ¿Compraron una farmacéutica o qué? Por cada cinco minutos de película meten diiez de anuncios de productos que prometen desde curar la calvicie hasta regresar la juventud a las articulaciones. Es lo chido de agandallarse una televisora. Es un negocio redondo, por donde lo veas. Tienen sus propios noticieros, telenovelas donde los "actores" son sus esclavos; sus propios "cantantes"… Ahora si algo les duele, ¿tienen hasta sus propias medicinas? ¡Quiero una televisora!
