Alejandro Escalante Medina's Weblocked

La vida, manantial de goces, PolíticaOct 07, 2008 5:59 pm

En este país, el consumidor de droga se encuentra solo, entre la espada y la pared. Por un lado los dealers que lo presionan y exprimen, y por el otro la “autoridad”, que insisten en criminalizarlos en vez de reconocer en ellos un problema de salud pública.

De todo esto habla Marco Rascón en su artículo de La Jornada, titulado Drogas y recesion:

Primero te la ofrecen por teléfono. Tú les dices que no y cuelgas. Ellos insisten a toda hora diciéndote que te la entregan en tu domicilio o en el lugar que tú les digas.
Un día, acosado por los problemas, la tensión, las presiones… aceptas…

El camino puede terminar en la cárcel o en la muerte si no se tiene mucho, pero mucho cuidado. Y mientras siguen rodando cabezas, literalmente, a lo ancho y largo del país, apenas comienzan a aparecer las iniciativas para despenalizar el consumo de algunas drogas. Apenas. Pero si esto sucediera, sería un gran avance. Se estaría reconociendo que el problema no son los consumidores, muchos de ellos ciudadanos comunes y corrientes, abrumados quizá por problemas personales, financieros o de trabajo, víctimas no sólo de la delincuencia y los traficantes sino de las políticas estúpidas y cínicas de los gobiernos que van destruyendo día a día a la sociedad entera.

Si esperamos salir algún día de todo esto, necesitamos darle a todo aquel que lo necesite, una ruta de salida y la posibilidad de tener una vida digna y productiva. Pero es una lástima que en los hechos los gobiernos continúen criminalizándolo todo y a todos. Como cuando los guaruras de Calderón se llevaron detenidos a dos muchachos durante la entrega de los Premios Nacionales de la Juventud. Uno de ellos, varias veces premiado, por cierto, y con 18 o 19 años de edad, le gritó en su cara a Calderón “espurio”. El otro gritó “aquí no hay libertad” justo cuando el mandatario presumía de la misma. Los remitieron al ministerio público “por la probable realización de conductas que son sancionadas penal o administrativamente por la legislación vigente”. Probablemente. Vaya actuación de “la ley”. Cuánto nos falta por avanzar.

La vida, manantial de goces 5:24 pm

Ayer Liz y yo estuvimos viendo los videos de nuestras vacaciones de hace dos años, cuando tuvimos oportunidad, después de ahorrar como loquitos, de irnos a visitar a nuestro amigo Harmodio a Francia. No habíamos visto los videos que tomamos entonces y… ¡qué chulada! Vernos de nuevo recorriendo las calles de París, maravillándonos ante sus obras de arte, conviviendo con los amigos… Particularmente el video que vimos ayer nos gustó mucho. Creo que captura lo que para mí fue recorrer esas calles llenas de historia, sus espacios pequeños y acogedores a media luz. Otra escena muy padre fue cuando estábamos planeando el viaje a Amsterdam en el departamento de Harmodio. Él buscando tarifas en la computadora, Liz escribiendo su diario, yo filmándolos a los dos y haciendo bromas tontas. Nos la pasamos bien a gusto.

Si acaso volví a grabar una o dos ocasiones más antes de que me robaran el adaptador de corriente de la cámara en un episodio que creo que registré por aquí en alguna parte. Ya ubiqué dónde puedo comprar el cargador, así que, aunque la camarita ya no es el último grito de la moda y quizá me cueste un poco encontrar los cassettes de 8mm, creo que la desempolvaré y la pondré a buen uso.

Resulta conmovedor dejar que el video nos devuelva esos momentos que de pronto nos parecen tan lejos, perdidos. Tan conmovedor que no se resiste uno a intentar de nuevo ese registro, para algún otro día en el futuro en el que podamos necesitarlo.