Nunca escribo de música aquí y es algo extraño porque, como casi todos mis amigos saben, soy un melómano de toda ley. Pero bueno, el día de hoy, más que hablar de música específicamente, les paso un buen tip.

Acá en Ensenada no se consigue mucha música. Lo que venden en los supermercados nada más. O sea que para términos prácticos, pues estamos en el hoyo. Pero hay una tiendita de discos usados ahí enfrente del Gigante del centro de la que ya me había hecho cliente. Y digo “había”, tiempo pasado del verbo “ya ni madres” porque al cuate éste dueño de la tienda se le subió algo a la cabeza y cada vez que iba me daba los discos más caros. Y así que digamos que en muy buen estado los discos no estaban. Los tiene, por ejemplo, bien mugrosos, y cerrados con tape para colmo. Llegué al límite cuando el precio que me dió por un par de CDs era superior al que yo había visto en una tienda de Tijuana. O sea… en fin.

El caso es que decidí ya no comprarle y probar el mercado de segunda mano de Amazon. Y vaya, funciona. O sea, funciona cuando funciona, porque de 3 discos usados que encargué, nomás me pudieron vender, por alguna razón que quizá tenga que ver con las compañias de tarjetas de crédito, dos de ellos. El problema aquí es que no es Amazon quien vende los productos usados directamente, sino otros usuarios registrados en el sistema. Así que a veces su cargos no pasan y pues… ni modo.

Pero los discos que llegaron están en excelente estado y en general estoy muy contento. Salieron baratísimos y más considerando que aquí en México algunos discos ni se consiguen. O sea que prueben el servicio, ¡quizá les funcione!

Prometo empezar a escribir más sobre música. Hay un montón de cosas que me gustaría decir al respecto.