Cuando alguien te dice “pásale, estás en tu casa, nomás no te fijes en el tiradero”, uno asume que se refieren a los trastes sucios, al polvo sobre las repisas o alguna otra nimiedad así; no a que tengan los niños amordazados y amarrados a la mesa.
Obviamente no es el caso de China, que pretende que todos asistan a las olimpiadas y se hagan de la vista gorda en cuanto a sus violaciones a los derechos humanos más básicos. No sólo eso, el Comité Olímpico Internacional participó felizmente del amordazamiento.
A estas alturas es evidente que lo último que importa acerca de las olimpiadas es el deporte. La meta es hacer lana… y si para ello se tiene que ir en contra del espíritu olímpico, que sea así:
Copiado de http://www.olympicspirit.org
“Construir un mundo mejor, pacífico en el espíritu olímpico requiere entendimiento mutuo con un espíritu de amistad, solidaridad y juego límpio.”
¿Paz, solidaridad? Sí, cómo no. El único entendimiento que hubo aquí fue el que promueve el dinero. Échenle un ojo a este artículo:
“Parece que caminar en estas olimpiadas patrocinadas por la coca mientras bebes una pepsi es visto igual de mal que gritar por un Tíbet libre.
Y es ahí en donde está el verdadero espíritu de las Olimpiadas: se trata del comercio […] Hasta que no vienes y experimentas este monolito em acción, no tienes idea de todo el consumismo que hay en estos juegos olímpicos “
