Le prometí a mi amiga Carmen que volvería a escribir hoy en mi weblog y aquí estoy de regreso. Ahorita nada más les voy a platicar de la buena acción que hice. Recogí de nuevo una pequeña gatita que andaba al borde la banqueta y de la muerte. Apenas un par de meses ha de tener la pobre. Ya la llevé a que pusieran unas inyecciones y voy a ver si se recupera. Me da coraje la gente que permite que sus animales se reproduzcan y luego echa a la calle a las crías. Qué poca…

En fin. Seguro quedará muy bien la chiquita en unas semanas. ¿Alguien quiere una gatita? La cederé en adopción ya que esté operada.