Hacía días que quería compartirles mi sorpresa por la entrega del Nobel de la paz a Al Gore. Y es que simplemente no entiendo cómo se le puede dar un premio por la paz a cualquiera que haya sido miembro reciente del gobierno más beligerante de los últimos tiempos.
Si tan sólo se lo hubieran dado a un miembro de la sociedad civil. ¿Pero a alguien que trabajó en la Casa Blanca?
Hasta allí llegó mi credibilidad para los nobeles. Mi tristeza por la hipocresía y el descaro que privan en nuestro maltrecho mundo sigue en aumento.

Él no trabajó ni con Bush papá, ni con Bush hijo. Trabajó con el demócrata Clinton. Su posición siempre fue contra de la guerra contra Irak y contra Afganistán. En el periodo de Clinton siempre fue de la sección no-violencia haciendo gestiones para que las cámaras siempre votaran en contra de sanciones económicas desproporcionadas y/o intervenciones militares. Vale bien la pena que sepamos la trayectoria de alguien antes de simplemente inclinarnos por el pesimismo/fatalismo. Un hombre talentoso que quiere hacer algo por el mundo y su país no tiene que ser disidente a ultranza. Puede que quiera estar en el poder para alcanzar a hacer mucho más por el mundo y su país. No creo que sea oportuno ni acertado condenar a un hombre sólo porque trabajó desde el gobierno de Estados Unidos. Mejor decidir nuestra opinión examinando con cuidado al hombre y su trayectoria. Sonríe, el aguinaldo ya llegó.
Gustavo Muñoz — Dec 29, 2007 @ 11:30 am
Al Gore trabajó con un demócrata… mmmhh… muy bien. ¿Y crees que eso lo hace mejor que cualquier otro político? Eso estaría por verse si llegara a la presidencia. Mientras eso sucede, no tengo por qué creerme nada en vista de las evidencias. Por ejemplo, tanto demócratas como repúblicanos han sabido siempre que el gobierno de los Estados Unidos lleva a cabo torturas de manera regular:
http://www.google.com/search?q=democrats+knew+about+torture
Es muy probable que Al Gore sea mejor político que los que actualmente están gobernando. Pero hasta donde sé, los premios se dan por el algo realizado, no por algo que se podría hacer si se tuviera la oportunidad. Porque mucho que haya hecho, insisto, lo dudo. Si hiciste tu tarea bien, como presumes, sabrás que Gore vive en una mansión de 20 habitaciones y 8 baños en Nashville. Bajo ningún parámetro se puede considerar tal cosa como ecologísta:
http://thelede.blogs.nytimes.com/2007/02/28/an-inconveniently-easy-headline-gores-electric-bills-spark-debate/
http://www.foxnews.com/story/0,2933,254908,00.html
Y en todo caso, el premio era por la paz, y no por la ecología. Son asuntos distintos. Y por mucho que algunos pretendan demostrar vínculos entre la crítica situación ambiental y futuras posibles guerras, como dije antes, eso está por verse.
Si nos ponemos a hablar de ecología, además, el asunto se pone peor, porque su famosa película ha recibido numerosas críticas: al parecer es más un panfleto que un documento. Y un panfleto, por supuesto, con intenciones políticas. Quizá toda esta alharaca sea necesaria para convencer a la población norteamericana de votar por Al Gore para sacar a los lunánticos del poder.
Por eso creo, junto con muchos otros, que este premio es una maniobra política para darle presencia a Al Gore y llevarlo más cerca de la silla. Estoy seguro de que si el comité lo hubiera querido, hubiera encontrado mucho mejores candidatos a ese premio. Gente que verdaderamente “se la está rifando” por la paz, y no un productor de documentales que sueña con la Casa Blanca en alguna mansión de Tennessee.
Ah, y por cierto: no estoy condenando a nadie.
Alex — Dec 31, 2007 @ 12:49 pm