Voy a romper el largo silencio de estas páginas con unas breves notas acerca de las dos películas que vi el fin de semana.
Curiosamente, las dos tienen mucho en común: suceden en mundos hipotéticos y futuros y entrañan una seria advertencia. La primera lo hace a través de una trama llena de violencia y efectos especiales, la segunda mediante el uso del humor negro. Me refiero a V for vendetta y a Un mundo maravilloso.
Los hermanos Wachowski hicieron esta vez algo mucho menos ambicioso que con The Matrix, pero igualmente efectivo. La película es visualmente muy atractiva, original e inquietante. Natalie Portman tiene esa clase de belleza de que impacta por su transparencia. Ella sólo tiene que estar ahí. Además, afortunadamente y como es usual, actúa bien.
Damián Alcázar, igualmente, está excelente en su papel de teporochito con aires de Tin Tán metido a luchador social. Cecilia Suárez, contraria a su costumbre, resulta ahora enternecedora. Ésta es una película muy divertida, que sobrevive bien a algunos momentos de decaimiento antes de un final sorprendente.
Creo que es una lástima que al público general, acostumbrado a ver películas por la mera necesidad de divertirse (lo cual no tiene nada de malo, por supuesto), se le escape la importante reflexión que ambas películas ofrecen. Concluyo entonces diciendo que en ambas hay de todo para todos, tanto si se quiere uno divertir como si se quiere uno deprimir. Algunos hacemos ambas cosas al mismo tiempo.
Lo es cierto es que hay que ver cine.
