Alejandro Escalante Medina's Weblocked

La vida, manantial de gocesJan 05, 2006 6:30 pm

Una de las cosas que más extraño de la Ciudad de México en estas fechas es la panadería Ideal, de 16 de Septiembre, en el centro. La conocí hace más de doce años cuando llegué a trabajar en el edificio de Banco Somex en Gante. A media mañana, cuando estaba redactando algún artículo para la revista, o cuando estaba formando sus páginas en una versión antiquísima del Pagemaker, subía el aroma del pan recién horneado hasta mi ventana. No quedaba nada por hacer sino una visita relámpago para hacerme con un par de pastelistos deliciosos. Qué digo un par: creo que llegué a zamparme hasta tres de ellos de un sólo golpe. Deliciosos.

Pero la rosca de reyes de la Ideal es, definitivamente, la mejor rosca de reyes que he probado. Para mí, las roscas de reyes habían sido toda la vida esos panes medio resecos, con su costrita horneada simplona y unas cuantas rajas de fruta seca. Y qué con la azucarita cristalizada. Nada que me emocionara en realidad. Pero la rosca de reyes de la Ideal es otra cosa: suave, con verdadero buen sabor, las frutitas frescas….

Es tan buena, que si ahorita, seis de la tarde del cinco de enero, van a ustedes a la panadería, encontrarán una multitud que, encarnizada, se pelea las últimas cajas de rosca. Lo sé porque estuve ahí. Había gritos y sombrerazos, y la gente se llevaba las roscas por decenas. No exagero. Yo me llevaba por lo menos dos, a veces tres. A muchos que ya hicieron acopio de roscas en la semana los verán revendiendo por toda la ciudad. En las esquinas, en las entradas del metro. ¿Les mencioné que hay gente que vive durante todo el año reviendendo pan de la Ideal en las oficinas de la ciudad?

Pues como digo: este año voy por una rosca, pero al Walmart. Guac. Nomás me acordaré de la Ideal, ni modo. Quizá debí preveer que algún familiar me enviara una rosca por paquetería. Seguro que no habría sido la única en las camionetas de FedEx.

La vida, manantial de goces 5:03 pm

Como regalo de mi próximo cumpleaños, Starbucks inaugurará su primera sucursal en Monterrey. Aunque estará en Gomez Morín, San Pedro, bastante lejos de mi casa, ya es ganancia; además han dicho que tienen planes de abrir cinco sucursales más. Ojalá alguna esté en la zona Contry, o TEC por lo menos.

Siempre me sorprendió que, de no ser por los Italian Coffee Factory, en Monterrey no hubiera un lugar decente para tomar café. Con “decente” me refiero a que sirvan café con la dedicación y esmero que un buen bebedor de café se merece, porque en casi cualquier lado uno puede conseguir brebajes oscuros con sabores indefinidos llamados “americanos”.

El problema con los Italian es, sobre todo, el mal servicio. Los meseros son siempre jovencitos, me imagino que estudiantes, sin la menor motivación par atender al cliente. El café es casi siempre aceptable.

Mucha gente me ha dicho que en Monterrey no se consume café por las altas temperaturas, que lo que se antoja es la cerveza. Pero eso no es del todo cierto: aquí se toma cerveza incluso cuando hace frío. Y si los de Starbucks, que no tienen un pelo de tontos, piensan abrir cinco sucursales, es porque saben que la gente comprará.

Sospecho que Monterrey de pronto “descubrirá” cuánto le gusta el café y las cinco sucursales de Starbucks estarán permanentemente llenas, por lo menos durante un buen rato. O sea que no será ningún amor por el café. Será, como siempre, puro consumismo. Pero esto es Monterrey, ¿no? Así que… Starbucks, bienvenido.