Como regalo de mi próximo cumpleaños, Starbucks inaugurará su primera sucursal en Monterrey. Aunque estará en Gomez Morín, San Pedro, bastante lejos de mi casa, ya es ganancia; además han dicho que tienen planes de abrir cinco sucursales más. Ojalá alguna esté en la zona Contry, o TEC por lo menos.
Siempre me sorprendió que, de no ser por los Italian Coffee Factory, en Monterrey no hubiera un lugar decente para tomar café. Con “decente” me refiero a que sirvan café con la dedicación y esmero que un buen bebedor de café se merece, porque en casi cualquier lado uno puede conseguir brebajes oscuros con sabores indefinidos llamados “americanos”.
El problema con los Italian es, sobre todo, el mal servicio. Los meseros son siempre jovencitos, me imagino que estudiantes, sin la menor motivación par atender al cliente. El café es casi siempre aceptable.
Mucha gente me ha dicho que en Monterrey no se consume café por las altas temperaturas, que lo que se antoja es la cerveza. Pero eso no es del todo cierto: aquí se toma cerveza incluso cuando hace frío. Y si los de Starbucks, que no tienen un pelo de tontos, piensan abrir cinco sucursales, es porque saben que la gente comprará.
Sospecho que Monterrey de pronto “descubrirá” cuánto le gusta el café y las cinco sucursales de Starbucks estarán permanentemente llenas, por lo menos durante un buen rato. O sea que no será ningún amor por el café. Será, como siempre, puro consumismo. Pero esto es Monterrey, ¿no? Así que… Starbucks, bienvenido.