Estoy leyendo El huerto de mi amada, de Alfredo Bryce Echenique, y no me está gustando casi nada. La historia no está del todo mal. Es la verosimilitud y el estilo lo que no me satisfacen. Estaba pensando que la última lectura que verdaderamente me complació fue Risas en la oscurdad, de Nabokov. Ni siquiera el muy laureado Diablo guardián fue de mi completo agrado. Como que este último lo partiría en dos, quedándome sólo con la historia de Violetta. Qué buen personaje, por cierto. Yo creo que en cuanto acabe con El huerto… o me canse de él, lo que ocurra primero, tendré que regresar a Saramago. Digo, para compensar.