Acabo de ver hace unos días Sin City de Robert Rodriguez y debo decir, para hacer justicia, que la película es casi perfecta desde el punto de vista visual. La fotografía en blanco y negro destaca la belleza de las actrices: la primera aparición de Carla Giugino me dejó con la boca abierta, y la Gilmore girl, pues vaya, we knew you were cute, we didn’t know you were such a hottie… Los tonos de color (sobre todo el rojo sangre) son espectaculares, los autos de época deslizándose sobre el pavimento como sobre hielo…
Sin embargo, como he dicho en otras ocasiones, el cine es más que buena fotografía, y aunque no conozco la obra de Frank Miller, el autor del comic en el cual está basado la película, puedo decir que a la película le faltó substancia. Es decir, se quedó en el nivel de lo visual y de la terrible, durísima violencia explicita e implícita —sangre, desmembramientos y canibalismo— y descuidó el guión, la narrativa. Porque es que en la película ocurre muy poco de interés fuera de la locura sangrienta que arrebata a todos los personajes.
El tema de la violencia por sí solo merecería un largo análisis, que no voy a hacer. Simplemente termino diciendo que es una lástima que tantos recursos cinematográficos no vayan a la par de una buena narrativa y de buenas actuaciones. Una lástima.
Y Jerf… me debes una

¿qué puedo decirte? ¿qué en gustos se rompen géneros? ¿qué soy un enfermo sádico? a mí me gusto mucho, por supuesto no es mi película favorita pero me gusto mucho, difiero contigo, para mí sí hay una línea narrativa, una cruda exposición de una sociedad decadente (¿nos incomoda vernos retratados en esa caricatura de nuestra verdadera ciudad del pecado?).
Quizás se debe a que es más cercano a la realidad que vivo en esta ciudad del pecado; aunque más bien se debe a mi gusto por lo sombrío; porque sí, esta película es sombría.
Pero bueno, ya te recomendé El Increíble Castillo Vagabundo, espero expiar mi culpa con esa recomendación
Jerf — Aug 16, 2005 @ 4:11 pm
Yo ya la vi. Sin conocer el cómic me resulta difícil juzgar si el problema de narrativa (punto de vista que comparto con Alex) tiene sus raíces desde el cómic para después acentuarse en la pantalla.
Hay una miríada de posibilidades. Pero, insisto, concuerdo con Alex en que si se juzga la narrativa, de modo independiente (sin tomar en cuenta nada excepto ella misma), sólo se trata de una secuencia lineal de sucesos violentos: no tenemos acceso a los procesos internos de los personajes, a sus miedos (más allá de ser presas de la violencia) con excepción de las mujeres que no quieren que vuelvan los hombres por ciertas razones que me parecen brillantes.
Quizá para tener el dibujo psicológico de los personajes habría que leer el cómic y entonces muchas decisiones o secuencias en la película cobrarían mucho más sentido y profundidad.
Gustavo Muñoz — Sep 25, 2005 @ 5:58 pm